sábado, 14 de septiembre de 2013

Nunca Me Presenté

Me llamo... Bueno eso fácil de deducir, es decir... solo es fácil.

Nací en Bogotá al medio día, tenía una sonrisa gigante en mi rostro y mis minúsculas manitas todo lo querían tocar. Tuve el peluche más feo que un nene pudo haber tenido, era azul y no exactamente era el come-galletas; era una especie de simio azul, pequeño y no se le distinguían muy bien los ojos. Era mi adoración.

Viví hasta los 13 años con mis tíos; de los 13 hasta los 15 con mi madre y mis hermanos; de los 15 hasta los 17 con mis tíos, y ahora vivo con mi madre. Toda mi vida ha sido así, dando vueltas de un lado para otro sin tener claro a donde pertenezco, bueno eso fue hasta inicios de este año, ahoa sé que pertenezco al mundo, que soy del mundo, del universo, que soy eterna y como buena alama eterna, simplemtenmte estoy aquí y en todo aquello que se pueda imaginar. ¿Acaso no es bello?

En este momento estoy preparándome para terminar el colegio, la secundaria, como le quieran llamar. He cambiado de colegios tanto como me ha sido posible, contando por encima han sido como 6 o 7 colegios, quizá hayan otros que rompan mi record. He tenido a migos buenos y otros que mejor solo les deseo el bien, personas a las cuales  nunca olvidaré sea por lo que sea que hayan hecho. He visitados lugares que no creí algún día hacer, he aprendido a comer diferentes cosas entre ellos las verduras. No tengo una vida llena de comodidades pero sí una gran familia, una muy grande familia, que -no es por exagerar- pero pensaría que están esparcidos por todo Colombia.

Soy bogotana pero tengo sangre valluna y boyaca -mezclas un poco raras- Las personas al conocerme creen que soy costeña, eso me molesta y no porque tenga algo en contra de los costeños, sino porque cuando los corrijo, no me creen.

Soy de Libra, descendiente de un Sagitario, creo en Dios en el karma-darma, en la paz en la felicidad, en el amor, en los cuaentos de hadas, creo en mí y en mis capacidades. Le temo a muchas cosas como por ejemplo a las arañas -no importa el tamaño, el color- ¡todas me dan pánico! Le temo a los insectos ¡Son tan minúsculos! Temo estar perdida, que noten que me apena algo, temo hacer sentir mal a las personas entre tantas cosas más... ¡Temo quedarme callada!

En este momento solo puedo decir que no he pasado por mucho que eso "mucho" me espera allá afuera cuando decida dejar el hotel mamá para dedicarme a seguir mis sueños y hacer con mi vida como dice mi pareja ¡Lo que se me de la gana! Y como añade él: "Es una expresión hermosa, solo que la gente la toma como mala", cuando si estamos aquí y decidimos no estar en otro lugar, fue porque se nos dió la gana.

Me gusta la mayoría de los géneros musicales pero en otra coación hablaré sobre ellos. Amo las películas de romance y más si son en tiempos historicos del mundo, amo el chocolate y las gomas. No soy fanática de nada, ni de mí misma, nopuedo serlo, porque me amo demasiado...



miércoles, 26 de junio de 2013

NO TENGO VOZ PARA DECIRLO... POR ESO TE LO ESCRIBO...

Encadenada a la sutil compasión con la que fui criada, siendo participe de las injusticias de la sociedad, reprimiendo la libertad y los pocos valores que aún conservo, cambiando tanto de parecer cómo se me ha sido posible, construyendo muchas veces un pensamiento nihilista respecto al mundo y sus "dioses", desdoblándome para así salir de mi realidad, perdiéndome en la noche observando la luna llena desde una ventana en una habitación que es más estrecha que mis venas, imaginando a un ser que aparece y se marcha conmigo, pero luego despierto y todo fue un sueño... Volviendo a la que consideré un tiempo atrás mi triste realidad, se puede vislumbrar entre las piedras que he dejado caer en cada paso, ya sea hacia adelante o hacía atrás, un poco de razón... Un poco, medianamente decente de razón.

El verdadero punto fijo de referencia al cual puedo acceder sin ningún tipo de vergüenza o moral estúpida que me impida hablar como tengo y quiero hacerlo es una hoja de papel... Así me vuelva tan terca como antes, sé que hasta a mí misma me puedo mentir, engañar, ultrajar, hacer caer desde un rascacielos y continuar creyendo que todo está bien, que nada me ha lastimado, que puedo amar de verdad y dejar de mentir; y eso, ¡Eso es una gran mentira!

Supongo que no he sido la primera ni la última persona que ha sentido cómo su vida da vueltas sin sentir el viento cerca suyo. No soy la primera ni la última en dejar de creer en algo que le era esencial para su vida o que por lo menos así lo sentía. No seré la primera ni la última en lastimar a alguien y sentir el dolor del engaño, el dolor de la pérdida. No soy la primera en decir que lo que más nos causa estragos en el pecho y la cabeza es ese apego que sin sospechar sentimos más rápido de lo que imaginamos y de la misma manera olvidamos cuando la otra parte ha empezado a apegarse, amarnos de verdad, ser sinceros, darnos todo... No espero que lo entiendan, ya que no es esto una obra de arte y yo una pintora frustrada.

Me prometería tantas cosas, como dejar de mentir, pero entonces ya estaría incurriendo en la mentira, porque eso que se guarda dentro de cada uno nos dice cuando es cierto y cuando no; ya varias veces lo he intentado, me lo he dicho, comiéndome las 12 uvas a fin de año, prendiendo una vela verde en mano un cartucho, pero sé que no será así y, lo hago porque sé que en algún momento ese motorcito de la verdad absoluta que guardo por allá va a arrancar... Pero bien, ahí es cuando la razón me dice: "La verdad absoluta no existe cariño... Vete a tu cama mejor..." Y aún así, SIENTO que si existe, pero es como cada uno la quiera ver.

Es de humanos mentir, equivocarse y volver a empezar, otros por el contrario, mienten y se equivocan, pero siguen, no empiezan nada de nuevo. Hoy volveré a empezar, esta vez solo seré yo, (de alguna manera así soy yo) Mejor dicho, cambiaré un poco mi horario y me iré a bogar.

http://www.youtube.com/watch?v=Nk2vMjKvcss